UNAM Prepara El Camino Para La Industria Aeroespacial En México. (Fuente)


Viajar al espacio no sería posible sin los ingenieros aeroespaciales, como Alberto Ramírez, quien es profesor en la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

Desde 1995 comenzó a formarse en el ámbito del desarrollo espacial. Se convertirá en el único mexicano tripulante en la primera misión espacial latinoamericana de la historia.
Así lo describe: “Es una iniciativa que trae la agencia espacial civil ecuatoriana. Demostrarnos a nosotros mismos, como latinoamericanos, que ya existe la capacidad, incluso, de preparar a sus propios astronautas”.

Allá, el universitario Puma contribuirá en algunos experimentos a bordo y en la logística de la misión. Y mientras comienza el entrenamiento, el profesor se dedica a impulsar a los futuros ingenieros aeroespaciales.

EL ARRANQUE…

En 2020, la UNAM arrancó la carrera en Ingeniería Aeroespacial para que los nuevos profesionistas aprendan desde el diseño y manufactura de aeronaves, hasta el desarrollo de misiones espaciales o satélites.

Actualmente, un total de 113 mujeres y 195 hombres cursan esta licenciatura en la Universidad Nacional, gestionada desde el Campus Juriquilla.

Datos de la Secretaría de Economía indican que la industria aeroespacial en México será en 2025 la décima más importante del mundo, con más de 400 empresas que generarán 110 mil empleos.

“El objetivo es que cuando estas generaciones de estudiantes egresen, realmente encuentran oportunidades de desarrollo y también de generar empresas spin-off para desarrollar estas temáticas en el desarrollo de satélites sistemas de observación de la Tierra”, dice Ramírez.

“Desde luego, también nuevos materiales, nuevos sistemas de telecomunicaciones, nuevos protocolos que nos den mayor capacidad de transmisión de información”.

Resalta que los nuevos ingenieros aeroespaciales tienen que estar preparados para enfrentar esos nuevos retos que está demandando ya la industria aeroespacial. “Hagamos que cada que cada día sea un escalón que construye esa escalera que nos lleve a alcanzar las estrellas”.

Así los motiva para escribir su nombre en la historia: “Lo que siempre les digo a mis estudiantes es que hay que hacer algo interesante, y para hacer algo interesante, hay que salir y hay que traspasarlo arriba de los 100 kilómetros, que es decir ‘ya llegamos al espacio’”.

Por ESPECIAL EMEEQUIS