Historia De La Facultad De Ingeniería (Fuente)


La doctora Lucero Morelos Rodríguez, responsable del Acervo Histórico del Instituto de Geología, presentó, el pasado 13 de septiembre en el Auditorio Sotero Prieto, la conferencia La Escuela de Ingenieros y la Creación de una Élite Profesional, con la intención de dar a conocer el papel de la ingeniería en el progreso del país tras el triunfo del Partido Liberal, encabezado por Benito Juárez, en 1867.

El siglo XIX fue trágico, dijo la historiadora: "Había luchas internas entre federalistas, centralistas, liberales, conservadores e imperialistas que buscaban imponer su forma de gobierno. Tras la victoria de Juárez, un periodo que se conoce como República Restaurada, se expidió la Ley de Instrucción Pública del Distrito Federal y, de esta manera, el añejo Colegio de Minería se transformó en la Escuela Especial de Ingenieros".

Este cambio, agregó, trajo consigo un aumento en la oferta académica, como la creación de la carrera de Ingeniería Mecánica: "Uno de sus fundadores fue Daniel Palacios, originario de Puebla, quien obtuvo el título de topógrafo y más tarde estudió en Nueva Jersey, Estados Unidos. Al regresar, se incorporó como profesor en la Escuela de Ingenieros impulsando la enseñanza de la mecánica bajo el modelo norteamericano, a través de un taller donde los operarios pudieran entender el funcionamiento de piezas, desde el dibujo hasta su fabricación".

Otra especialidad surgida por el fomento de políticas públicas en infraestructura fue la Ingeniería Civil. Uno de los pioneros de esta materia fue Antonio M. Anza, originario de la Ciudad de México, quien obtuvo el título de Arquitecto en la Academia de San Carlos y enseguida el de Ingeniero Civil en la Escuela de Ingenieros, quien formó parte de aquellos ilustres hombres de ciencia que participaron en las Exposiciones Universales del siglo XIX. "En 1889 se llevó a cabo una feria muy importante en París (mismo año en que se construye la Torre Eiffel) y el ingeniero Anza fue comisionado para diseñar y construir el pabellón mexicano que albergaría todas las obras nacionales", precisó.

Este personaje también se desempeñó como profesor de la cátedra Procedimientos de Construcción e impulsó la introducción de nuevos materiales y técnicas, y fundó el Laboratorio de Materiales de Construcción, el primero de Ingeniería Civil del país que actualmente alberga a la biblioteca del Palacio de Minería, con maquinaria importada de Europa.

La ingeniería de Minas se refrendó en la Escuela de Ingenieros con el apoyo de Antonio del Castillo, originario de Michoacán, responsable de introducir las teorías geológicas más novedosas del siglo XIX y de reformar el ramo minero. "Fue profesor de la cátedra Viajes de exploración, que tenía la intención de entrenar el ojo del estudiante para el estudio preciso de la naturaleza, hacer levantamientos cartográficos y lectura de los estratos y colecta de especímenes", explicó.

La doctora Morelos aclaró que, durante el último tercio de este siglo, los salones y gabinetes del plantel fueron enriquecidos con reactivos y equipamiento en los laboratorios de química, paleontología, mineralogía y mecánica, para integrar el conocimiento teórico con el práctico y modelar la ciencia moderna.

La historiadora nos trasladó a 1883, año en que se expide una nueva ley que elevó el grado del plantel a Escuela Nacional, quedando bajo la jurisdicción de la Secretaría de Fomento, Colonización, Comercio y Trabajo de la República (cuya misión era fomentar el desarrollo del país a través de la industria, la agricultura, las exposiciones nacionales e internacionales y las vías de comunicación). "Los Comisionados Especiales eran exclusivamente egresados de esta Escuela. Asimismo, los ingenieros también tuvieron funciones legislativas en gubernaturas, curules y senadurías: una comunidad muy vinculada al pulso de la nación", explicó la doctora.

Otra fecha que resaltó la ponente fue el 22 de septiembre de 1910 cuando se inauguró la Universidad Nacional de México, a partir de la integración de las Escuelas Nacionales de Medicina, de Jurisprudencia, de San Carlos y de Ingeniería. "Tuvo 1969 estudiantes, de los cuales 237 provenían de Ingeniería y sólo había una mujer de nombre Dolores Rubio, la primera estudiante de ingeniería inscrita en la carrera de Metalurgia. Realmente representa un hito en la enseñanza al abrir brecha a las mujeres en un campo de dominio exclusivo de los hombres", señaló.